En busca de la presentación eficaz

Todos hemos asistido a una presentación en la que podemos confesar que nos hemos aburrido, no hemos sido capaces de sacar una conclusión clara o que simplemente nos costaba prestar atención.

¿Cómo evitar que nuestros oyentes sufran la llamada “muerte por PowerPoint”?

Más allá de las numerosas técnicas de oratoria, nos vamos focalizar en la parte visual de la presentación, intentando desgranar el proceso lógico e idóneo para contribuir a la conexión entre nuestro contenido y nuestro público.

Para empezar debemos tomarnos un tiempo antes de sentarnos delante del ordenador y comenzar a crear diapositivas, para reflexionar sobre algunos puntos:

UN OBJETIVO CLARO

Parece algo obvio, pero es realmente necesario que nos fijemos un objetivo claro. Es tentador querer abarcar varios objetivos y pretender cubrir un amplio espectro en una misma presentación, pero si queremos que nuestra audiencia saque conclusiones claras y concisas, también nosotros debemos serlo.

Quizá nuestro objetivo no deba ser mostrar la evolución de las ventas anuales, sino convencer y motivar a la red de ventas, haciéndoles ver que su esfuerzo ha merecido la pena. Y en ambos casos la manera de representarlo es bien distinta.

LEER Vs ESCUCHAR

En muchas ocasiones la presentación se utiliza para plasmar datos, recopilar informes, resumir cuentas, etc. Es decir, lo que estamos haciendo es un documento, no una presentación.

Si lo que queremos es ofrecer toda es información a nuestra audiencia, lo más recomendable es entregar un documento al finalizar el acto. Existen programas mucho más apropiados para crear documentos que cualquier de los que veremos a continuación.

Una presentación NO es un documento de texto adornado.

Está demostrado científicamente que la efectividad del cerebro disminuye cuando intentamos realizar varias tareas simultáneas, ya que el cerebro se concentra en los conceptos secuencialmente, de uno en uno, según explica el Dr. John Medina en su libro Brain Rules (http://www.brainrules.net/).

Resulta por tanto contraproducente saturar de información una dispositiva, que el público no podrá leer si pretende además escuchar al orador. Es mucho más eficaz limitarnos a conceptos visuales mucho más escuetos que el propio orador se ocupará de explicar y desarrollar en su discurso.

HAY VIDA MÁS ALLÁ DE POWERPOINT

No todas las herramientas sirven para lo mismo y sobre todo no tienen la misma efectividad según las necesidades de cada presentación.

Entramos el eterno debate entre PowerPoint y Keynote (exclusivo para Mac), y aunque somos conscientes de que la mayoría de las multinacionales entregan ordenadores con sistema operativo Windows a sus empleados, nos decantamos por Keynote por la calidad de sus gráficos, la estabilidad en la inclusión de elementos multimedia, lo intuitivo de los procesos, las posibilidades de exportación, etc. Esto no quiere decir que la herramienta de Windows no sea útil, de hecho será nuestra primera opción si buscamos la máxima compatibilidad entre usuarios.

Además, desde hace unos años disponemos también de Prezi, un software que combina el movimiento, el zoom y un escenario continuo por que el que desplazarse.

“Prezi está contribuyendo a la reinvención del arte de presentar” Chris Anderson, CEO en TED.

Un soporte ideal para compartir nuestra presentación, incluso para editarla simultáneamente por varios usuarios, capaz de reproducirla de manera remota y que conserva aún la capacidad de sorprender, pese a sus 30 millones de usuarios en todo el mundo.

Sin embargo, tiene sus limitaciones y si lo que queremos por ejemplo es una constante aparición de elementos, no es el programa más adecuado.


Habiendo reflexionado sobre estas 3 cuestiones básicas, es recomendable comenzar realizando un esquema, si es posible mejor en lápiz y papel, ya que está demostrado que así ayudamos a desbloquear el cerebro y fomentamos la creatividad.

Una vez tengamos el contenido claro, es hora de traducirlo a un lenguaje visual más atractivo, haciendo un ejercicio de conceptualización visual (organización de los conceptos y visualización gráfica de los mismos).

La cultura visual que posee cualquier individuo por el mero hecho de recibir millones de impactos visuales al día, hace que seamos capaces de sentirnos atraídos por unas imágenes más que por otras, es decir disponemos un criterio visual adquirido.

Por ello, esa conceptualización visual es necesario tratarla con criterios de diseño, que contribuyan a obtener la SIMPLICIDAD, CLARIDAD Y BREVEDAD, que harán nuestra presentación eficaz y memorable.


En el próximo post completaremos esta información con los aspectos estéticos del proceso.

El valor de la Comunicación Interna

La comunicación en una empresa se ve reforzada cuando observamos las múltiples ventajas que se derivan de ella, tanto para la organización como para las personas:

Herramientas de comunicación interna tales como los newsletters o las publicaciones electrónicas permiten a las organizaciones mantener la coordinación entre sus distintas partes y fomentar la empatía entre todos los miembros de la empresa para alcanzar así su objetivo principal: crear un ambiente laboral óptimo.

La acción coordinada y el trabajo en equipo, frente al trabajo en solitario sin interacción cooperativa y coordinada, contribuirán a lograr los objetivos estratégicos.

Uno de los objetivos que toda organización persigue es que sus trabajadores estén motivados, identificados con los objetivos que propone la empresa. Los trabajadores a su vez necesitan estar informados para sentirse parte activa de la organización y que la participación reciba el adecuado reconocimiento. De este modo, la comunicación al incrementar las posibilidad de participación, favorecer las iniciativas y movilizar la creatividad, se convierte en un factor de integración, motivación y desarrollo personal.

Todo ello contribuirá a la mejora de la calidad de vida laboral y a la calidad del producto o servicio ofrecido por la organización, al aumento de la productividad y el incremento de la competitividad. Hay que recordar que, dada la competitividad del entorno, la organización no solo deberá competir en la calidad de los servicios o productos que ofrezca, sino en la calidad de vida laboral que otorgue a sus activos humanos.

En la búsqueda de la calidad total, la comunicación aparece como un elemento fundamental de partida, haciéndose cada vez más necesaria la planificación de los medios de comunicación y el uso adecuado en las estrategias de comunicación, de tal modo que condicionen una óptima eficacia de los mensajes.

Vídeos 360º. Más cerca de la realidad

El mundo digital ha transformado la forma de contar las historias.

La tecnología ha facilitado nuevas herramientas narrativas para dar forma a nuestras ideas, abriendo caminos que conducen a la creación de experiencias con un denominador común: la interactividad.

 

El pasado mes de julio, Facebook daba un paso más en su estrategia lanzando en exclusiva un vídeo 360º integrado en la promoción de “Star Wars: El despertar de la Fuerza”, la última entrega de la saga.

 

Lo cierto es que desde hace apenas un par de meses, los usuarios disfrutan ya de la innovadora visualización de los vídeos 360º en la mayoría de las plataformas, y en un corto periodo de tiempo se podrán ver en todas ellas.

Los videos en 360º te permiten sumergirte en el contenido que estás mirando, dándote la posibilidad de mirar alrededor, elegir el ángulo en que deseas ver el contenido y experimentarlo como si estuvieras allí.

 

Casi sin darnos cuenta, estamos dejando de ver películas para empezar a jugar con ellas, una tendencia que no escapa al planteamiento creativo de Ingenio3, que encuentra en esta nueva forma de expresión digital la oportunidad de crear una propuesta de valor para sus clientes.

 

Con el vídeo 360º y su aplicación en experiencias virtuales, la realidad es que todo acaba siendo interpretado por el espectador y la historia ya no pertenece únicamente al punto de vista de su creador.

Crear un claim

No es una cuestión matemática, si así fuera, sería mucho más fácil el proceso de buscar y encontrar el claim o slogan apropiado a cada marca, a cada producto, a cada evento.

Y lo que es más complicado, crear un claim que conecte con el público o la audiencia al que va dirigido.

Investigación e imaginación se mezclan para lograr la frase que defina en pocas palabras al producto, a la marca o al evento.

La misión claim debe ser comunicar la personalidad, los valores que se quieren transmitir o los beneficios que se pueden aportar.

Un buen claim puede generar orgullo, puede aclarar lo complejo, generar fidelidad, motivar y marcar tendencias.

Porque las palabras siguen teniendo ese poder mágico para resumir, para evocar, para crear imagen.

Think different, Just do it, Impossible is nothing.